CAMPOSANTO. COMPLEJO FUNERARIO EN LA VEGA DE GRANADA

Proyecto final de carrera
2015

Vista del tanatorio dentro del complejo. © Manu Barba

Alejandro de la Sota decía:
«Nada hay tan difícil en nuestra labor de arquitectos como el conseguir la exacta ambientación de nuestros trabajos. En ocasiones debemos superarnos en conocimientos y profundidades; otras, puede llegar el caso, en sutilezas y frivolidades, se trata de ponerse a tono, vibrar con el tema. Si se quiere demostrar lo que uno sabe, nos enorgullece el trabajo, nos hincha como pavos, es una buena la llegada del arquitecto. Duro es cuando, para acertar, debemos precisamente olvidar todo, casi todo lo poco que sabemos. Conseguido, como ya nada sabemos, no queda otro remedio que empezar copiando, haciendo lo que vemos en aquellos que tomamos por maestros; el acierto está, pues, en la elección de ellos.
Es Esquivel un intento de tomar como maestros a quienes siempre hicieron los pueblos, y que los hicieron por cierto de maravilla: los albañiles y maestros de obras pueblerinos […] Se buscó en todo el pueblo la sencillez, nuestro caballo de batalla, el hacer las cosas con una simplicidad absoluta.»

Decidí empezar mi último proyecto de la carrera por ahí, y desde ese punto enfrentarme a las tres premisas: La muerte en el programa, el campo en el lugar y la tradición en el proceso.

Estudiar, ver cementerios, dibujar, escuchar Omega y leer entre líneas, entender la fajalauza y su modernidad silenciosa…De hundir los meses en esos lenguajes concretos salieron retales abstractos y azules de un proyecto callado y sencillo en el que profundicé como en una meditación. De cuando en cuando, sobre todo cuando dudo en la profesión me gusta echar la vista atrás, justo hasta aquí. Fue mi revolución callada, un proyecto de veinteañero que decía las cosas más claras de lo que soy capaz de decirlas ahora mismo. Unas formas que ahora cambiaría (como buen proyecto antiguo) pero que manifiestan aquello en lo que creo profundamente y a lo que vuelvo sin dudarlo una y otra vez

Localización: Churriana de la Vega-Granada
Año: 2015